domingo, 1 de mayo de 2016

¿Se puede ser feliz y estar triste?

Quizás la pregunta del título del post puede parecer contradictoria o incompatible.
En cualquier caso, te invito a seguir leyendo y a reflexionar conmigo sobre esta cuestión.
Hace unas semanas, venia un señor a clase y nos preguntó qué hacíamos para ser felices. La mayoría estábamos de acuerdo en que lo que nos hacía felices era lo típico en nuestra edad: el salir con los amigos, ayudar a la gente, en definitiva, hacer lo que realmente nos gusta. Hasta ahí estaba todo claro, pero llegó la gran pregunta: ¿Eres feliz? Yo respondí que sí. Insistiendo, me preguntó:" ¿siempre eres feliz?" Yo le dije que la mayoría del tiempo sí pero había momentos en los que no. Este hombre me dijo algo que me hizo reflexionar: "No se puede ser feliz por momentos, o se es feliz o no se es feliz. Y, aunque habrá momentos en los que se pase peor y no nos sintamos felices, la felicidad es una actitud ante la vida . Por lo tanto, si eres feliz ahora y dentro de unos minutos te pasa algo terrible seguirás siendo feliz, aunque estarás triste, angustiado o preocupado."

En cuanto a la pregunta, la respuesta es muy clara: Sí, se puede ser feliz y estar triste. Por la sencilla razón de que ser y estar son dos verbos que no tienen el mismo significado. 

Cuando hablas de ser feliz te refieres a aquellas cosas que dan sentido a tu vida. Ser feliz no está relacionado con lo que te ha sucedido sino con tu propia manera de ver el mundo. Eres feliz cuando trabajas en aquello que te apasiona, cuando ayudas a las personas que quieres a tener una vida llena de momentos inolvidables, cuando aprecias el regalo de la vida, cuando reconoces todo aquello que has aprendido y decides enseñárselo a los demás. Ser feliz es parte de nuestro crecimiento y nuestra evolución como personas.

En cambio, el hecho de estar feliz o estar triste tiene que ver con lo que estemos viviendo en un determinado momento de nuestra vida. El “estar” viene condicionado por las emociones que sentimos en determinados instantes de la vida. 

Por tanto, para dar una respuesta totalmente cierta debemos valorar un nuevo factor: el concepto de felicidad de cada persona. Para unos la felicidad es ayudar en un voluntariado o trabajar en lo que les gusta; para otros la felicidad es tener millones de euros en el banco o 30 pares de zapatos en el armario.

Yo, a día de hoy, puedo decir que SOY feliz. Y tú, ¿eres feliz?


No hay comentarios:

Publicar un comentario